clásica de codorniz 2013

Clásica de Codorniz 2013
Como viene siendo habitual en el primer fin de semana de mayo, acudimos con ilusión a presenciar la Clásica que el Pointer Club acostumbra a celebrar desde hace años, en los magníficos terrenos de Mahide de Aliste (Zamora). Siendo juzgadas en esta ocasión por los señores: Ayesta, Anakabe, Espina y Urra.
La Clásica es el culmen de la fiesta cinófila, atrás quedan duras y exigentes pruebas sobre perdices, en esta ocasión la codorniz sembrada es la piedra de toque para que los mostradores que en esta edición no en demasiada cantidad, acudieron a tierras Zamoranas. Esta disciplina, que a priori parece fácil, desde luego de asequible no tiene nada al contrario, es tremendamente exigente sobre todo en la clase y el adiestramiento de los canes. Los magníficos terrenos de Aliste, idóneos sin duda para este tipo de eventos, ponen rápidamente en evidencia a los perros carentes del
estilo propio de cada raza, los que no pueden esconder sus carencias detrás de vegetación alguna. Bien es verdad que en España el reducido número de pruebas no ayuda a que la mayoría de los presentadores preparen de forma específica sus canes para este tipo de eventos y exista por lo tanto una gran diferencia en la puesta en escena de los que trabajan esta disciplina de los que no lo hacen.
En esta ocasión escogieron los terrenos de la parte norte de la carretera, de mucho mejor acceso para los coches y más uniforme el campo de la prueba. La climatología que había estado arisca durante gran parte de la semana, nos dio un respiro los dos días de la Clásica, siendo una temperatura idónea para el buen disfrute de concursantes y público.
El otro factor que condicionó un poco el desarrollo del concurso ha sido el viento, siendo el primer día prácticamente nulo durante la mañana en la que se celebró la Especial Pointer, levantándose a media tarde una extraordinaria brisa constante y definida, que favoreció el desarrollo de la especial setter y la mixta jóvenes. El segundo día sin embargo, amanecimos con las mismas condiciones que lo habíamos dejado la jornada anterior por la tarde, lo que
favoreció el trabajo de jueces y perros.
Desde luego las clásicas son un escaparate perfecto, para que los aficionados acudan a presenciar con nitidez y comodidad a los mejores exponentes de cada raza lucir palmito en
la verde alfombra con la que cada año nos acogen los bellos parajes de Mahide de Aliste. En esta ocasión la traca final de la fiesta cinófila que como cada temporada la cierra la Clásica de nuestro Club, arrojó en forma de resultados el siguiente orden de méritos.
Por primera vez, se puso en juego un trofeo denominado “Campo de Aliste” al perro que sumando las clasificaciones de los dos días obtuviera mas puntuación, en esta ocasión el
triunfador que tuvo el honor de ser primer ganador del mencionado trofeo.
Como viene siendo habitual en el primer fin de semana de mayo, acudimos con ilusión a presenciar la Clásica que el Pointer Club acostumbra a celebrar desde hace años, en los magníficos terrenos de Mahide de Aliste (Zamora). Siendo juzgadas en esta ocasión por los señores: Ayesta, Anakabe, Espina y Urra.
La Clásica es el culmen de la fiesta cinófila, atrás quedan duras y exigentes pruebas sobre perdices, en esta ocasión la codorniz sembrada es la piedra de toque para que los mostradores que en esta edición no en demasiada cantidad, acudieron a tierras Zamoranas. Esta disciplina, que a priori parece fácil, desde luego de asequible no tiene nada al contrario, es tremendamente exigente sobre todo en la clase y el adiestramiento de los canes. Los magníficos terrenos de Aliste, idóneos sin duda para este tipo de eventos, ponen rápidamente en evidencia a los perros carentes del
estilo propio de cada raza, los que no pueden esconder sus carencias detrás de vegetación alguna. Bien es verdad que en España el reducido número de pruebas no ayuda a que la mayoría de los presentadores preparen de forma específica sus canes para este tipo de eventos y exista por lo tanto una gran diferencia en la puesta en escena de los que trabajan esta disciplina de los que no lo hacen.
En esta ocasión escogieron los terrenos de la parte norte de la carretera, de mucho mejor acceso para los coches y más uniforme el campo de la prueba. La climatología que había estado arisca durante gran parte de la semana, nos dio un respiro los dos días de la Clásica, siendo una temperatura idónea para el buen disfrute de concursantes y público.
El otro factor que condicionó un poco el desarrollo del concurso ha sido el viento, siendo el primer día prácticamente nulo durante la mañana en la que se celebró la Especial Pointer, levantándose a media tarde una extraordinaria brisa constante y definida, que favoreció el desarrollo de la especial setter y la mixta jóvenes. El segundo día sin embargo, amanecimos con las mismas condiciones que lo habíamos dejado la jornada anterior por la tarde, lo que
favoreció el trabajo de jueces y perros.
Desde luego las clásicas son un escaparate perfecto, para que los aficionados acudan a presenciar con nitidez y comodidad a los mejores exponentes de cada raza lucir palmito en
la verde alfombra con la que cada año nos acogen los bellos parajes de Mahide de Aliste. En esta ocasión la traca final de la fiesta cinófila que como cada temporada la cierra la Clásica de nuestro Club, arrojó en forma de resultados el siguiente orden de méritos.
Por primera vez, se puso en juego un trofeo denominado “Campo de Aliste” al perro que sumando las clasificaciones de los dos días obtuviera mas puntuación, en esta ocasión el
triunfador que tuvo el honor de ser primer ganador del mencionado trofeo.