
SILVIO MARELLI
PRESIDENTE DEL POINTER CLUB INTERNACIONAL
El pointer: una visión general
El pointer: una raza, una historia.
Una de las razas seleccionadas desde hace más tiempo, seguramente la más pura, la más admirada y la más criticada, la comparada con más frecuencia, y sea como sea, “la más”. Los que la amamos y defendemos sabemos que para cuidarla debemos también ser críticos para poder valorarla con objetividad. Una raza viva, antigua y moderna, para la caza y para el deporte, pero siempre única. El estándar describe al pointer como un perro hermoso, hermoso porque tiene hechuras de atleta,
hermoso porque hermosa es la función para la que fue creado. Pero no se trata sólo de una bella estatua: la morfología es siempre función.
Un perro único: en caza, en competiciones y en el ring. Este es el pointer que queremos los que lo amamos. Cazador siempre ardiente y apasionado, es precisamente la caza la energía que alimenta su motor. De lo contrario, los deseos de correr se agotarían ante la primera dificultad o el primer obstáculo.
Un pointer de raza, potente, impetuoso y altanero, que galope bien sobre todo en terrenos accidentados y tras horas de trabajo, nunca será una simple estatua. La constitución da el movimiento, pero el comportamiento da el estilo. Estilo ante su primer aliado: el viento. Estilo en contacto con la presa: enfilada, muestra expresiva e inmóvil, guía
y muestra por tierra seguras, nariz en alto. Protagonista porque debe ser de esa índole, jamás anónimo sino único y verdadero intérprete de la gran búsqueda, impetuoso y muy veloz, a sus anchas con perdices pardillas y rojas. Siempre cazador independientemente de la presa. Malo para el cobro de las mismas, lo cual demuestra su gran instinto depredador, genérico y especialista al mismo tiempo. ¡Un pointer, un gran perro de caza! Esto es lo que buscamos quienes lo amamos, no una hermosa estatua.
El club internacional, a través de los campeonatos, la información y el trabajo de los diferentes clubs desea hacer la selección de un pointer completo, hermoso y capaz, nacido para servir ala escopeta como sólo un pointer puede hacerlo. Tras desviarnos alguna vez del camino, hemos encontrado la dirección adecuada, así que ¡metamos la sexta y que viva el pointer!
Silvio Marelli
PRESIDENTE DEL POINTER CLUB INTERNACIONAL
El pointer: una visión general
El pointer: una raza, una historia.
Una de las razas seleccionadas desde hace más tiempo, seguramente la más pura, la más admirada y la más criticada, la comparada con más frecuencia, y sea como sea, “la más”. Los que la amamos y defendemos sabemos que para cuidarla debemos también ser críticos para poder valorarla con objetividad. Una raza viva, antigua y moderna, para la caza y para el deporte, pero siempre única. El estándar describe al pointer como un perro hermoso, hermoso porque tiene hechuras de atleta,
hermoso porque hermosa es la función para la que fue creado. Pero no se trata sólo de una bella estatua: la morfología es siempre función.
Un perro único: en caza, en competiciones y en el ring. Este es el pointer que queremos los que lo amamos. Cazador siempre ardiente y apasionado, es precisamente la caza la energía que alimenta su motor. De lo contrario, los deseos de correr se agotarían ante la primera dificultad o el primer obstáculo.
Un pointer de raza, potente, impetuoso y altanero, que galope bien sobre todo en terrenos accidentados y tras horas de trabajo, nunca será una simple estatua. La constitución da el movimiento, pero el comportamiento da el estilo. Estilo ante su primer aliado: el viento. Estilo en contacto con la presa: enfilada, muestra expresiva e inmóvil, guía
y muestra por tierra seguras, nariz en alto. Protagonista porque debe ser de esa índole, jamás anónimo sino único y verdadero intérprete de la gran búsqueda, impetuoso y muy veloz, a sus anchas con perdices pardillas y rojas. Siempre cazador independientemente de la presa. Malo para el cobro de las mismas, lo cual demuestra su gran instinto depredador, genérico y especialista al mismo tiempo. ¡Un pointer, un gran perro de caza! Esto es lo que buscamos quienes lo amamos, no una hermosa estatua.
El club internacional, a través de los campeonatos, la información y el trabajo de los diferentes clubs desea hacer la selección de un pointer completo, hermoso y capaz, nacido para servir ala escopeta como sólo un pointer puede hacerlo. Tras desviarnos alguna vez del camino, hemos encontrado la dirección adecuada, así que ¡metamos la sexta y que viva el pointer!
Silvio Marelli